Al colgar el teléfono, a Rosa se le llenaron los ojos de lágrimas y al abrir la tarjeta vio que estaba escrito por su esposo y decía: 'Hola, mi amor, se que ha sido un año difícil para ti. Espero que te puedas reponer pronto, pero quería decirte que te amaré por el resto de los tiempos, y que volveremos a estar juntos otra vez. Se te enviarán rosas todos los años; el día que no contestes a la puerta, harán cinco intentos en el día, y si aún no contestas, estarán seguros de llevarlas a donde tu estés, que será junto a mi. Te ama, tu esposo".
Esto es verídico, sucedió en Monterrey, México. La verdad, hace reflexionar y ver que cuando se ama a alguien, no importa donde esté, porque todo es posible".
Hermoso episodio para comprender como la fidelidad es un valor que tiene la esencia de la eternidad, que no se esfuma ni se acaba, sino que permanece por ser fruto del amor.

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